Huracanes

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Antes de un huracán

Los huracanes pueden causar daños catastróficos en las costas y en varios cientos de millas tierra adentro.

Los huracanes de categoría tres o una categoría superior están considerados como huracanes graves.

Los huracanes y las tormentas tropicales pueden producir además tornados y vientos fuertes de corta duración, crear mareas de tormenta a lo largo de la costa y causar daños extensos con sus lluvias torrenciales.

  • Haz planes para salvaguardar tus propiedades. Las persianas permanentes para tormentas ofrecen la mejor protección para las ventanas.

  • Una segunda opción es sellar las ventanas con tablas de madera terciada de uso marítimo de 5/8 pulgadas, cortadas a la medida y listas para ser instaladas.

  • Instala correas o sujetadores adicionales para asegurar de manera segura el techo al armazón de tu casa.

  • Asegúrate de que los árboles y arbustos de los alrededores de tu casa estén debidamente podados.

  • Despeja los conductos de desagüe y de bajada pluvial que estén sueltos u obstruidos.

  • Determina cómo y cuándo sujetar tu barco.

  • Considera construir un cuarto de seguridad.

Durante un huracán

Si hay posibilidades de que un huracán llegue al área donde vives, haz lo siguiente:

  • Localiza tu juego de emergencia

  • Escucha la radio o la televisión para obtener información.

  • Salvaguarda tu casa, cierra las persianas para tormentas y sujeta los objetos que estén afuera, como parrillas y muebles para el patio, o bien llévalos a un espacio interior.

  • Apaga los servicios públicos si se te han dado instrucciones de hacerlo. De lo contrario, ajusta el termostato del refrigerador a la posición más baja y mantenlo cerrado.

  • Cierra los tanques de propano.

  • Evita usar el teléfono, salvo para emergencias graves.

  • Si el tiempo lo permite, amarra tu barco.

  • Asegura el suministro de agua para usos sanitarios, como la limpieza y tirar de la cadena del inodoro. Llena de agua la tina de baño y otros recipientes grandes.

Debes evacuar el lugar donde estés bajo las siguientes condiciones:

  • Si las autoridades locales así lo indican. Asegúrate de seguir sus instrucciones.

  • Si vives en una casa móvil o en una construcción temporal: dichos alojamientos son particularmente peligrosos durante los huracanes, independientemente de qué tan bien estén sujetos al suelo.

  • Si vives en un edificio de muchos pisos: los vientos de los huracanes son más fuertes a mayor altura.

  • Si vives en la costa, en tierras bajas, cerca de un río o en los cauces de canales y ríos.

  • Si sientes que estás en peligro.

Si no puedes evacuar, ve a tu cuarto de seguridad. Si no lo tienes, sigue las siguientes recomendaciones:

  • Mantente en interiores durante un huracán y lejos de ventanas y puertas de vidrio.

  • Cierra todas las puertas interiores y protege y refuerza las puertas exteriores.

  • Mantén las cortinas y persianas cerradas. No te dejes engañar por un periodo de calma; podría ser el ojo de la tormenta, lo que significa que los fuertes vientos volverán.

  • Refúgiate en un cuarto interior pequeño, armario o pasillo en el nivel más bajo.

  • Acuéstate en el piso bajo una mesa u otro objeto sólido y resistente.

Después de un huracán

Peligros como las mareas altas, los cables del tendido eléctrico derribados y las llaves de paso del gas rotas son grandes amenazas para la seguridad después de un huracán. Espera a que las autoridades anuncien que ya pasó el peligro y que puedes regresar a casa.

Una vez en casa, toma las siguientes precauciones:

  • Extrema las precauciones al entrar a casas u otras estructuras dañadas.

  • Ten cuidado con los árboles y las ramas inestables. La caída de las ramas de los árboles es una de las causas principales de lesiones y de muerte una vez que pasa un huracán.

  • Los cables del tendido eléctrico derribados representan un grave peligro de electrocución. Nunca toques cables eléctricos caídos ni ningún objeto que esté en contacto con ellos, incluida el agua.

  • No entres en casas inundadas si es posible que la electricidad aún esté conectada. Informa a las autoridades de cualquier peligro eléctrico.

  • Si hueles gas, llama a la compañía de gas. No fumes, enciendas velas ni uses fósforos cerca de donde haya fugas de gas.

  • Usa zapatos o botas resistentes, pantalones largos, ropa de manga larga y guantes al limpiar.

  • Ayuda a evitar lesionarte cuando uses sierras y herramientas eléctricas aprendiendo a manejarlas de manera apropiada, y sigue siempre los procedimientos de seguridad recomendados.

  • Siempre que sea posible, usa linternas de pilas y faroles en lugar de velas.

Toma las siguientes precauciones para evitar enfermedades:

  • Tira los alimentos de tu refrigerador si este ha alcanzado una temperatura ambiente. Los alimentos que aún estén parcialmente congelados o "fríos de refrigerador" pueden comerse sin peligro. En caso de duda, es mejor tirarlos.

  • No tomes agua de la llave hasta que las autoridades digan que es seguro hacerlo. En su lugar, toma agua embotellada o hierve el agua al menos un minuto antes de tomarla.

    También puedes desinfectar el agua con cloro o yodo (sigue las instrucciones del paquete) o con blanqueador común para uso en el hogar en esta proporción: un octavo de una cucharita (aproximadamente ocho gotas) por cada galón de agua.

    Esteriliza los recipientes de agua y los vasos para tomarla con una solución de blanqueador para uso en el hogar.

  • La intoxicación por monóxido de carbono es un peligro que se puede evitar durante los apagones de luz. Nunca uses generadores, estufas de acampar ni asadores de carbón en el interior de la casa, en la cochera o cerca de ventanas, puertas o rejillas de ventilación abiertas.

    El monóxido de carbono es un gas incoloro e inodoro que puede acumularse y causar enfermedades repentinas o la muerte. Si te sientes mareado, aturdido o tienes náuseas, busca atención médica de inmediato.

    Para obtener más información, consulta sobre:
  • La intoxicación por monóxido de carbono
  • Después de un huracán, normalmente se crean condiciones meteorológicas con mucho calor y humedad. Puede que no tengas aire acondicionado por un largo periodo de tiempo.

    Evita las enfermedades relacionadas con el calor tomando líquidos en abundancia y teniendo cuidado de no hacer esfuerzos excesivos al limpiar y reparar los daños.

  • Al limpiar los escombros, ten cuidado con los trozos de vidrio y los clavos expuestos, una de las causas principales del tétanos.

    Si te pinchas con un clavo o te haces una herida profunda, vacúnate contra el tétanos.

    Para obtener más información, consulta sobre:
  • El tétanos
  • Es común experimentar angustia emocional después de un huracán. Date a ti mismo y a los miembros de tu familia tiempo para llorar por las pérdidas.

    Para obtener más información, consulta sobre:
  • La recuperación de las secuelas emocionales de un desastre