La recuperación
de las secuelas emocionales
de un desastre

Los desastres a menudo sobrevienen con poca advertencia o sin ella. En un instante, tu hogar y tu comunidad pueden dañarse o destruirse y cambiar para siempre.

Es común manifestar todo un rango de reacciones después de un desastre, incluidos cambios en tus pensamientos, sentimientos y conductas.

Aprender a entender tus reacciones puede ayudarte a sobrellevarlo todo de una mejor manera y poder sanar.

Los sentimientos de tristeza, enojo y dolor son reacciones normales a acontecimientos anormales como los desastres.

Puede ser que no experimentes estos sentimientos al principio, cuando dedicas todo tu tiempo y energía a rehacer tu vida y a los trabajos de reconstrucción. Pero podrían surgir más adelante.

Estos son algunos de los sentimientos que podrías estar experimentando:

Los cambios de comportamiento también son reacciones normales a sucesos traumáticos. Entre los comportamientos comunes podrían estar:

Los desastres pueden afectar mentalmente a las personas. Puede que estés experimentando:

Hay varias cosas que tu familia y tú pueden hacer para reducir el estrés.

En la medida de lo posible, las familias deben tratar de seguir con sus prácticas rutinarias, como comer juntos de manera habitual, participar en actividades placenteras y otros rituales familiares. Esto te ayudará a sentir que la vida aún tiene cierto sentido del orden y la normalidad.

La ayudar a tu cónyuge
Las parejas necesitan cuidar de su relación. Reserva un tiempo para que estén a solas, para que hablen de cómo se sienten y se diviertan juntos.

La ayuda a los niños
Habla con los niños sobre sus experiencias y déjalos que expresen libremente sus sentimientos. Este es un momento confuso y aterrador para ellos.

Pon atención a cualquier cambio en su comportamiento y cualquier otra señal que pueda indicar angustia emocional. Algunos niños podrían retraerse, mientras que otros canalizarán su ira portándose mal.

No es inusual que reaparezcan conductas inmaduras, como mojar la cama o chuparse el dedo. Además, los niños podrían tener pesadillas, o mostrar su temor a través de síntomas de una enfermedad.

Acepta sus necesidades especiales permitiéndoles que dependan más de ti por un tiempo, y dales mucho afecto.

La ayuda a las personas mayores
Los miembros mayores de la familia experimentarán muchas de las mismas reacciones que los demás, pero podrían tener ciertas inquietudes particulares, como temor a que se merme su salud, a tener que depender de los demás o a ser internados en una institución.

Debido a estos temores, podrían estar reacios a revelar el impacto que el desastre ha tenido en ellos en toda su magnitud.

Tranquilízalos demostrándoles que ellos son importantes para ti y que estarás disponible cuando estén listos para aceptar tu ayuda.

Expectativas
Es importante ser realista en lo que respecta a la recuperación. Probablemente no sea un proceso fácil ni rápido. Podrías tener muchos retos que enfrentar.

Reconocer que no lo puedes controlar todo puede ayudarte a calmar el estrés, y fijarte plazos realistas puede aumentar tus esperanzas de que la vida vuelva a la normalidad.

Si tu estrés llega a un nivel incontrolable o dura más de tres meses, debes buscar ayuda profesional.